jueves, 2 de mayo de 2013

Update

No, por supuesto no estoy de regreso.
Los blogs aun son anticuados y lame, pero trataré de ver esto como una cápsula del tiempo.
Han sido tiempos difíciles, relativamente. Nada comparado con los tiempos difíciles de la clase obrera.
Mi propia versión adolescente pequeño-burguesa de tiempos difíciles.
Victoria, la chica de México se ha ido y probablemente para siempre, su fantasma aun recorre las tazas vacías y las hojas en blanco.
Mi abuelo está en el hospital desde hace varias semanas, me duele, para ser sincero, pero como se escapa su vida. Y como a mi mamá ya no le importa un carajo si se muere o no.
Mi fuerte comunismo sigue aquí, ya no creo que se vaya nunca. Todavía pasan esos episodios impactantes con la pobreza. Para mi sorpresa, no me he endurecido y el embate de las manitas sucias y cortadas de un niño pobre aún me destruye y aún me tira a la cama.
Semana Santa fue muy padre, pasé una tarde increíble jugando con unos niños indígenas, mi hermano, mi amigo Jordi y unas chicas de Estados Unidos ( sí, ya sé) en el centro de Querétaro, mientras la tarde caía y la mezcla de lavanda y lluvia enaltecían mis sentidos.
Fui a San Miguel de Allende y como siempre, Edgar hace que las vacaciones regulares se conviertan en leyendas.
Unas playeras más de Zapata y la hoz y el martillo, unos amigos menos, unos libros más, unos sobres de té menos... Pero todo luce relativamente igual que antes. Igual que en octubre. Nueva música, nuevas letras pero todo sigue girando alrededor de lo mismo, el Che, la chica imposible y la justicia.

jueves, 11 de octubre de 2012

De Miami y como siempre, del Che

Y aquí estoy, sentado frente al monitor, con las piernas cruzadas y la espalda encorvada. A unas horas de subirme una avión para irme de vacaciones a Miami, Florida y comprarme un iPod. Este viaje es mucho más que una contradicción ideológica, es hipocresía.
Aquí estoy, con la cara del Che rebotando en la pared, con ese póster que tengo en el que sólo mira a lo lejos con esa mirada que sólo Guevara tiene. Ese póster que he visto por largas horas. La hoz y el martillo rellenan el espacio. Me duele la cabeza, siento el peso en la espalda. Con mi pila de libros comunistas, con mi paliacate rojo y con un iPod y ropa de marca.
A veces pienso que todo esto es un chiste, uno largo, sobre un comunista que cruza la frontera a los Estados Unidos con el himno de la Unión Soviética en el bolsillo.
Sin embargo, me siento arrastrado por la situación. Los boletos comprados, las ilusiones de mi familia creadas y una situación donde oponerme a ir y a cooperar son sus planes sólo causaría una crisis y una gran, gran pelea ( pero que buen peso me quitaría de encima).
Lo que si podría hacer es no comprar el iPod, no ser una pequeña perra capitalista y sólo acompañar al grupo en lo estrictamente necesario. Pero vivimos en un mundo materialista, donde la mercadotecnia te caza de una manera voraz. Justo mientras escribo estas líneas, sale un aviso de e-mail de Apple sobre las nuevas ventajas del iPod Touch. Irónico.
Todas las noches, cuando me voy a dormir, cruzo los brazos, cierro los ojos y espero a que el sueño me derrote. Entre la conciencia y el sueño, un horrible pensamiento viene a mi cabeza y me golpea. Los rostros de las personas que murieron hoy de hambre pasan por mi mente, uno a uno. Me imagino viviendo en otras realidades, una realidad donde no tengo esta cama, donde no cené molletes. La tristeza me invade y me veo obligado a prender la lámpara y continuar con el libro en turno. Siento las lágrimas, las caras de dolor y de tristeza, siento el peso de los estómagos vacíos y yo aquí, a punto de irme a Miami.
Según yo soy muy comunista, según yo trato de no continuar alimentando al imperio gringo pero aquí estoy, con una incómoda cantidad de dólares en el escritorio, listos para ser gastados.
Me dirijo a la tierra de los anti-fidelistas... a una tierra donde la imagen el joven abogado Fidel Castro ha sido deformada a la de un terrible dictador, un Hitler chiquito.
Apenas me cae el veinte de que en unas horas estaré pisando el país al que tanto odio y puedo decir y escribir odio sin la menor duda. Los odio. Odio su idea de ser los dueños del mundo, odio sus pinches políticas intervencionistas, su imperialismo.
No sé como podré, no tengo idea de lo que voy a hacer. No sé si me voy a acabar encontrando al Che en el avión, junto a mi y con su mirada. Y acabaré echo bolita todo el día y odiando a todos y a todo.
No sé si al final seré llevado por el materialismo y luego consumido por dentro por la culpa.
Mi cabeza hecha un desmadre, el estómago se me revuelve. Continúo escuchando mi música especial para este mood de revolucionario. El remordimiento me carcome, ni un té me salva.

Esta tarde, al salir de la escuela, lleno de deseos de diversión y de "me traes un recuerdíto, eh" estaba realmente feliz. Estaba liberado de la monotonía gris de la escuela y listo para viajar, para conocer paisajes y gente, exitoso en mi estrategia de alejar mi comunismo "aunque sea un ratito". Salía muy feliz de la escuela lleno de abrazos y besos de despedida y una sonrisa de oreja a oreja, cuando de pronto... a unos pasos de la escuela, una señora indígena con su vestido morado. Las manos arrugadas, la piel morena reseca hasta el extremo, los ojos rojos y un rostro de profundísima tristeza.
Boom.
Mi corazón se detuvo, se me hizo un nudo en la garganta y se humedecieron mis ojos. Busqué en todos lados y no tenía ni un sólo peso, ni nada de nada. Mi mochila completamente vacía al igual que mis bolsillos. No tuve más remedio que regalarle un pulparindo. Lo puse en su mano y puse encima la mía. Le sonreí desde lo más profundo de mi corazón y me fui antes de tirarle una lágrima encima. Me hice el que no pasaba nada con mi amigo, Roberto.
Al llegar al coche pude contener el llanto y convertirlo en ira, como de costumbre. Y ahora es esta entrada.
Antes de irme, Roberto me dijo que no podría hacer nada. Que esos estómagos vacíos no eran mi culpa y que no podría hacer mucho para cambiarlo todo.
Con la voz entrecortada respondí que sí, que ya verá como se me ocurre algo.
Más vale que sea pronto, antes de autodestruirte, pensé.

martes, 11 de septiembre de 2012

De Martín, Salvador y Ernesto.

Hoy por la tarde mientras salía de la preparatoria me encontré con un hombre ciego. Me ofreció una pequeña oración a San Judas Tadeo en un papel arrugado, omití mi ateísmo y la tomé. Me dijo que le diera lo que yo quisiera, solo "un ayudita". En vez de darle dinero me quise quedar a escucharlo y le pregunté sobre uno de los carteles que traía pegado en la espalda.
El cartel tenía los rostros de Peña Nieto, Loyola (presidente municipal de Querétaro) y Clazada (Gobernador del estado) los tres, del PRI. El cartel tenía varios párrafos y al final "¡LADRONES! me causó mucha intriga. El hombre respondió que era porque él no estaba de acuerdo con la imposición de Peña ni con los gobiernos del PRI. Creo que sintió confianza en mi voz y me contó muchas cosas. Me mostró su IFE con el nombre de Martín y apellidos que no recuerdo. Me mostró cartas del gobierno del estado que lo certifican para trabajar y me explicó que aun con la carta, nadie le quería dar trabajo. Martín me contó después que su esposa es esquizofrénica y que está en una institución mental, me contó que él tiene que mantener a sus hijos y que en ninguna escuela les quieren dar becas. Martín se acercó un poco más a mi y me dijo que el si quiere laborar, que tiene todas las ganas del mundo de sacar el sustento de su pequeña familia con sus propias manos. Martín también me dijo que a veces no había que comer en su casa pero que dios siempre estaba con ellos. Que el tiene fe, toda la fe del mundo en que va a salir adelante. Para entonces yo ya estaba llorando como niño pequeño. Me ahogaba un poco entre las lágrimas y cuando tomaba aliento le preguntaba más cosas, haciendo todo el esfuerzo del mundo por que no se diera cuenta de que estaba llorando. Lo escuché por casi diez minutos, ahí ,en medio de la acera. Le di un fuerte apretón de manos a Martín, todo el dinero que tenía conmigo y un ligero abrazo. Le deseé mucha suerte, le dije que ya habrá justicia para todos y me fui entre lágrimas. El resto del trayecto a mi casa fue una lucha contra el llanto.Al llegar a mi casa prendí la computadora y me puse a leer de Salvador Allende, un hombre del que sabía muy poco y ahora sólo sé poco. Su último discurso me pegó y muy duro. Momento perfecto para escucharlo, me gustaría compartirlo en su totalidad pero por razones de espacio compartiré sólo el final.
Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria.
El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.
Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!
-Salvador Allende
Después de leer varias veces unos cuantos textos sobre y de Allende, me rendí de la computadora y me dispuse a continuar con el libro del Che, por primera vez en largas semanas. Ya leí toda esta parte del libro, pero no me molesta leer esas primeras trescientas páginas de nuevo, además esta nueva edición está plagada de anécdotas y detalles que no estaban en la pasada. Como ya he mencionado esto antes (creo) Ernesto Guevara causa un impacto muy peculiar en mi ( bueno, creo que en todos). El Che quema, el Che me hace sentir incómodo con mi situación. Aquí estoy, sentado con mi uniforme de "la institución", tomo Coca Cola casi todos los días y uso mi iPod hasta en la escuela. Hoy duermo en mi cama calientito, no duermo en lo profundo de un callejón con el frío que se siente en los huesos,  con un iPod que me despertará mañana, no con una cuchillo que tengo por prevención. Hoy duermo con mi estómago lleno, con comida y bebida a mi gusto y placer, en cambio allá afuera hay millones y millones de seres humanos que soñarían con una posición tan privilegiada como la mía. No entiendo la indiferencia de todos.
El Che me reclama de no estar allá afuera, tratando de hacer algo... o por lo menos de dejar de comprar Coca Cola y de vender mi iPod y usar el dinero para una causa noble.
Hoy duermo con muchos sentimientos rondando mi cabeza, pero sobre todo... hoy no duermo tranquilo. Mañana probablemente se me olvide todo y vaya a la escuela como sin nada. Pero no se cuantos encuentros con gente como el de hoy con Martín pueda resistir. No sé cuanta culpa más pueda aguantar.
Me despego del libro del Che porque ya lo estoy mojando y tirando lágrimas por todos lados. Escribo esta entrada con los puños duros, duros y llenos de ira. Ira que nace de esa tristeza, ira y sed, sed de justicia.
Esa justicia que hoy le prometí a Martín con un apretón de manos, esa justicia por la que no descansaré nunca.

martes, 31 de julio de 2012

Batalla a medianoche

Todo comenzó con sombras, a la tenue luz de la lámpara, a la medianoche.
La bestia pasaba volando, golpeándome la cabeza con sus patas hechas de polvo.
Las alas, negras como la noche que aguardaba fuera de la ventana aleteaban tan fuerte que podía sentir la onda del aire en mi rostro. La bestia se posaba en la pared, presumiendo su tamaño y poniéndome los nervios de punta.
Sabía que no era lo correcto matarla, no es su culpa ser una abominación y en los días recientes estuve defendiendo los derechos de los animales al punto de criticar zoológicos.
Pero también sabía que no tendría el valor de guiarla con cuidado fuera de mi acogedora guarida.
Con las manos sudorosas y la carne de gallina, deslicé la lanza de mi escultura de caballero de águila y la saqué por completo.
Un pedazo de metal bien pulido de 40 cm y que termina en punta, mi espada.
La bestia continuaba estrellándose contra la pared y contra la lámpara y los golpes retumbaban por el silencioso cuarto. Segado por la luz, movía mi espada como un anciano japonés mueve sus palillos chinos para que las moscas no se acerquen a su arroz, con mucha soya, como les gusta en al asilo.
Un golpe fallido y el sonido inconfundible del vidrio me hizo tomar la decisión final, jamás podría sacarla, la bestia moriría aquí y ahora.
Cerré la puerta y apreté el seguro, como temiendo que la bestia pudiera girar la perilla. Después de un par de minutos de vuelo en círculos continuo, la bestia se detuvo lo suficiente como para que pudiera soltar un espadazo más certero. Un pedazo del ala izquierda quedó en el piso mientras la bestia volaba de nuevo.
La victoria estaba un poco más cerca. Como todo buen psicópata, tomé un pañuelo y limpié el polvo y los trozos de ala de mi arma. Un minuto y medio de chocar violentamente contra la pare y de volar cada vez más torpemente, me dieron el valor de acercarme de nuevo. La bestia se quedó en un rincón y casi sin ver, volví a atacar.
La horrible abominación voló tan rápido que ni me di cuenta que se había ido, al levantar mi espada vi un líquido amarillo escurriendo hacia abajo. Victoria.
Limpié el líquido y esperé a que mi víctima cayera muerta. De repente, la bestia se posó frente a mi, dispuesta a morir. Pensé en esperar a que muriera lentamente. La bestia aleteaba haciéndome saber de su sufrimiento, un par de pasos más y me sentí listo para dar el último golpe, el definitivo. Apunté y la espada cayó.
Lo que tenía ante mí después de eso era el espectáculo más asqueroso y horripilante que había visto en mucho tiempo. La cabeza completamente separada del cuerpo y en el medio, una cantidad increíble de líquido viscoso amarillo.
Limpié mi espada y me dispuse a levantar el cadáver. Cuando acerqué mi dedo cubierto con un pañuelo al ala de la bestia, esta aleteó y levantó vuelo por un par de segundos.
Tomé de nuevo mi espada y la clavé justo enmedio.
Hoy, la bestia descansa en la lanza del caballero águila, como trofeo de mi batalla a medianoche.

miércoles, 18 de julio de 2012

Del verano y lo que queda

Yo sé, yo sé... les debo muchas.
Esta entrada servirá de actualización, aunque muy breve y muy pobre.
Compré la nueva edición del libro del Che y es mucho más largo, es como una biblia. Llevo apenas como cincuenta páginas porque cada  vez que me siento a leerlo, algo se presenta.
Edgar estuvo aquí del martes al lunes y supuestamente me iré a México mañana. En los últimos días terminé una caja de galletas por cada doce horas, tres empaques grandes de panditas y perdí la cuenta de Boings congelados.
En las últimas 48 horas vi: Fight Club, Scarface ( You cockroaches wanna play it rough?) Back to the Future ( Sí, DE NUEVO), Back to the Future II y This is Not a Movie ( la de Olallo Rubio). Estoy haciendo un gran esfuerzo por bajarle un poquito a mi watchlist de IMDb
Prácticamente obligué a Edgar a leer la historia del capitalismo y le voy a llevar Mar para principiantes. No lo voy a hacer comunista, de hecho no está en mis planes hacer a nadie comunista, sólo quiero informar un poco a la gente a mi alrededor.
Sobre la UCO, estoy totalmente asqueado. La palabra "institucional" me da ganas de vomitar y el reglamento es estúpido e intolerante. Creo que tomé la peor decisión de mi vida.
Mi papá dice que está en Chiapas y espero que cuando ( y si) regrese me traiga algo del EZLN o algo, no sé.
Lola está en Estados Unidos comprando ropa y viendo a su familia que es muy cool :3
Mi mamá dice que debo mantener mi comunismo a raya de mis relaciones.
El verano luce gris, sólo como la sombra de lo que me imaginaba que sería.. espero que Edgar si me invite y que si pueda hacer un par de cosas.
Por ahora continuaré viendo películas y quejándome del sistema y del capitalismo desde mi iPod, gritándole y escupiéndole a las grandes corporaciones mientras tomo de mi taza de Starbucks.

Mi vida es un chiste.

jueves, 14 de junio de 2012

Javi

Javi es un niño del Centro de Atención Múltiple (CAM) al que voy con mi escuela todos los jueves. Bueno, iba... hoy fue el último día.
Javi siempre fue mi favorito, se la pasaba sonriendo y corriendo y cuando se cansaba se sentaba junto a la puerta, ponía sus deditos en la rejilla y miraba hacia afuera. Miraba hacia el mundo al que aún no le permitían entrar. Pero Javi no sabe que jamás podrá estar allí.
Siempre me salía y dejaba de hacer las actividades con los demás niños para ir con el a la puerta, para acompañarlo en su silencio, en su meditación del mundo. Javi tiene esos ojos alegres y felices que me recuerdan lo que alguna vez fui y lo que aun puedo ser si me concentro realmente. Javi tiene esa chispa especial que sólo tiene muy, muy poquita gente que te hace querer estar con ellos y que hace que simplemente te agraden.  Javi es tan inocente, tan inocente y tan intrigante a la vez...
Hoy a la salida, la maestra Marina me dijo que Javi tiene un síndrome degenerativo y que se va a morir. Que nunca va a poder hablar y que cada día será peor y que se morirá en unos años. Javi se va a morir sin saber hablar, sin poder decir lo que siente, lo que piensa ni nada. Javi se va morir y nunca va a poder pasar de presco. Javi se va a morir y no sé su apellido. Javi se va a morir.
No entiendo a la muerte, no entiendo lo injusto que es que alguien como Javi se muera o que simplemente alguien se muera. No entiendo a la gente que cree en dios y que cree que dios decide quién se muere.
Me entristece profundamente, me mata por dentro saber que Javi se va a morir así, sin saber hablar... tan joven, tan inocente, tan puro. Me entristece saber que los ojos tan alegres y llenos de vida de Javi pronto se cerrarán, diciéndole adiós al mundo, al mundo que nunca pudo conocer, al mundo al que vino para recordarnos lo que somos y lo que podemos ser.
Adios, Javier. Hasta siempre.

sábado, 19 de mayo de 2012

Del Che y otras cosas

Hace buen tiempo que no escribía nada.
Me hice un poco de tiempo para escribir aquí.
Estoy leyendo la biografía del Che de Paco Ignacio Taibo II. Está muy cool aunque no llevo ni 25% del libro. Ya tengo un póster del Che en mi cuarto y hace un mes fui el Ché en un concurso de disfraces, además me niego a cortarme el pelo aunque la mitad de la gente que conozco me vea como a un vago.
Presiento que se avecina un trauma.
Es sábado y las cosas pintan bien para el resto de día, continuaré leyendo encerrado en mi cuarto por el resto del día, aunque quizás salga a jugar Call of Duty con mis amigos(online).
No falta mucho para el verano. Cuando falte aún menos, les aclararé bien mis planes.
Hasta pronto, tuditos.

miércoles, 25 de abril de 2012

Houdini


I feel like a good book
long forgotten in a bag
I feel like a fire extinguisher
ready to explode

I sometimes feel like a big lion
so powerful, but sitting down
waiting for something interesting to happen
Then, I feel like burning.
And my dispersion divides my brain
Into millions of little pieces.


When words flood my thoughts

I can only walk in the mud
by focusing
Focusing in my ability.

sábado, 21 de abril de 2012

Paracaídas

Era muy tarde.
Estaba muy obscuro y hacía mucho frío la noche en la que me dejó. La noche en la que supe que nada volvería a ser igual. Para colmo, era como si las nubes supieran que estaba pasando y unos segundos después de la primera lágrima, cayó la primera gota.
Ni me importa. De todas maneras, ese tipo es sólo músculos y es un gran tonto. Regresará llorando. Bueno, ya no.
Meses antes de todo eso, mi padre murió. Era en señor con increíble carisma y sentido del humor y en sus tiempos había sido un gran hombre, fuerte e inteligente. Ahora, la edad había reducido su grandeza y apenas se notaba entre las arrugas y los dolores de espalda a aquel hombre que había sido mi padre.
Murió arrollado por un camión. El camionero apenas y pisó la cárcel. Realmente no me importa, ese hombre tiene una familia y mi padre estaba ya muy triste.
Desde entonces, mi madre hace manualidades y adopta gatos. Llena  los hoyos de sus problemas con té caro y pelo de gato. Su sonrisa cuando me ve llegar es invaluable. A veces me abraza muy fuerte. No sé que haría sin mi.
Mi hermano es un hombre exitoso y hace bien prácticamente todo lo que se propone. Incluso hace las cosas bien sin querer. No me necesita, ni me quiere. Igual y es la revancha de ser un pésimo hermano mayor.
Desde la muerte de mi padre estuve interesado por los deportes extremos. Recuerdo que llevé la carta que leí en el funeral de mi padre en un folder de la escuela de paracaidismo. Mi tía Roberta me dijo que era un informal.
Tiene razón.
Cuando mi novia me dejó, en el obscuro callejón pensé que ese era el momento indicado para iniciar con mis clases de paracaidismo fuera del país. Esa noche llegué a mi departamento con el traje mojado y la corbata sucia.
Y con un anillo de compromiso en el bolsillo, que nunca mostré.
Me quité la ropa mojada y dormí en el piso. Lloré mucho.
Por la mañana hice mi maleta, tomé todo el dinero que había ahorrado y salí a la carretera. Pensé en despedirme de mi madre y de contarle sobre mi viaje, pero preferí no preocuparla.
En el aeropuerto no esperé mucho y recuerdo que volví a llorar. El vuelo fue largo y pedí varias copas de vino.
Cuando por fin aterrizamos estaba muy emocionado y trataba de olvidarme de todo lo sucedido.
Tomé un taxi hacia el hotel que la escuela de paracaidismo había recomendado.
Le conté mi historia a Hanz, el taxista. Dijo que todo era una lástima y que las cosas iban a mejorar pronto para mi. Creo que ese taxista quería ser psicólogo o vidente.
El hotel tenía un gran letrero que decía: "Bienvenidos, paracaidistas"
Me sentí realmente bienvenido.
La comida en el hotel era buena y el ambiente en las mesas durante las comidas, también.
Había de todo, paracaidistas expertos, intermedios y gente como yo, que no sabía ni que hacía.
Durante la primer cena, conocí a una chica. Klaudia. Parecía ser la única persona en todo el hotel que se interesaba en mi y en quién era.
Pasaron varias semanas de entrenamiento en tierra y en el aire.
Aprendí todo, hasta las supersticiones. Durante esas semanas Klaudia y yo nos hicimos buenos amigos. Mejores amigos.
Hoy fue la clausura. El gran evento. El día para el que todos estuvimos trabajando.
Hoy por la mañana me dejaron doblar mi propio paracaídas. Vi que tenía una llamada perdida de mi madre, pero decidí llamarle cuando todo esto hubiera terminado.
Tomamos una comida muy ligera y estuvimos platicando y tratando de relajarnos antes del ultimo lanzamiento. En la comida, Klaudia tomó mi mano.
El pequeño avión despego y los 24 paracaidistas estábamos listos y emocionados de hacer esto.
Por alguna razón, tenía mucho miedo. Más miedo que la primera vez. Aún tengo.
Las compuertas se abrieron y el aire entró e inundó el avión. Los lentes me apretaban, estaba intentado ajustarlos cuando recibí un beso inesperado. Klaudia sonrió y se tiró.
Le di un apretón de manos a un amigo mientras el se tiraba también.
Era el último. De verdad no quería hacer esto. Le hice señales al piloto de que cerrara las compuertas. Me sentí un tonto. Esta era la última vez, no podía despreciarla.
Corrí y me tiré sin pensarlo mientras las compuertas se cerraban.
La adrenalina en la caída libre es inigualable. Después de los primeros segundos de gritos de emoción, mi boca se secó por completo. Este último lanzamiento estaba diseñado para ser justo durante el atardecer.
Debajo de mi, los paracaídas se iban abriendo y se veían como pequeñas bolitas flotantes.
Me di cuenta de que era el momento de sonreír y de disfrutar el momento.
El atardecer era sublime, casi perfecto.
El primero de los paracaídas ya había llegado al mar. Según mis cálculos, era buen momento para abrir el mío. Lo intenté, pero no abría.
Respiré lo más profundo que la caída libre me permitía e intenté calmarme.
Intenté con el paracaídas de emergencia y tampoco respondió. Comencé a jalarlo frenéticamente. Me deshice los dedos contra el cordón, pero nada.
Pensé en mi madre y en lo estúpido que fui al no llamarla. Pensé en los programas de televisión donde dicen que a cierta altura, caer en agua es equivalente a caer en cemento. Mi cuerpo se haría puré.
Intenté de nuevo con ambos paracaídas, pero nada funcionó. Ahora que lo recuerdo, los pude haber doblado mejor.
Es probable que mi madre tarde meses en enterarse de esto. Es probable que a mi hermano no le importe y que la noticia alegre a mi ex-novia. Es probable que mi madre se muera cuando sepa de esto y que Klaudia tire un par de lágrimas cuando vea mi cuerpo desintegrarse contra el agua.
Ahora nada importaba, porque el maldito paracaídas no abría.
Me di cuenta de que estaba llorando y de que estaba humedeciendo los lentes.
Gracioso, llegué aquí llorando y me iré llorando.
Voltee a ver al sol. Le sonreí mientras lo acompañaba en su trayectoria hacia la noche.
Me quedé callado escuchando el silbido del viento.

Apuntes del 21/04

Mis papás están separados o algo por el estilo ( aún no entiendo muy bien que está pasando).
Trato de que no me afecte, pero es inevitable.
Los últimos días han sido bastante malos y hoy es un ejemplo perfecto.
Estoy comiendo bolitas de tamarindo y escuchando música mientras bajo eBooks que no necesito y que mucho menos voy a leer.
Quiero irme por un tiempo. De todos, de mi familia ( o lo que queda de ella por lo menos) y descansar.
De la escuela también y de todas las cosas que ocupan un lugar en mi cerebro pero que realmente no me importan.
Después del verano ( y por más cool que vaya a ser el verano) no tengo motivación. Sólo voy a cambiar de prisión. La verdad es que no estaría satisfecho con nada. Sus escuelas y sus formalidades me dan asco y flojera. Quiero llamarle a mi abuela y tomar su cabaña en Valle de Bravo por unas semanas. Yo sólo.
Quiero cargar mi Kindle, llevar la ropa necesaria y un poco de dinero e irme de aquí. Descansar de todas las cosas que no necesito y de sus campañas presidenciales y de sus separaciones y de sus estúpidas fotos de Facebook.
Tal vez esto no sirva de nada y sólo me convierta en un anciano ermitaño y odioso en el cuerpo de un adolescente.
Tal vez aprenda a valorar a la gente y a las cosas que hacen cuando están todos juntos.
No sé que va a pasar y tampoco quiero preocupar a mi mamá y poner las cosas peor de lo que están.
No sé que voy a hacer aún, pero les avisaré si me voy.
Los quiere,
Willy

domingo, 15 de abril de 2012

Semana Santa

Creo que madurar no es comportarte como un adulto y fingir cara de sabiduría cuando pruebas un vino.
Tampoco es tomarte un expreso y fingir que no está extremadamente cargado.
La primer semana vinieron mis primos, que aunque son bastante annoying, son muy nobles y los quiero mucho. La segunda semana fui con Edgar e hicimos un par de cosas memorables ( como aventarle una botella a una serpiente y casi comenzar un incendio forestal. Memorables malas. No memorables buenas.)
Pero puedo comprarme una espada de Star Wars y jugar LEGO y hablar de superhérores con mis primos chiquitos y luego sentarme con los adultos a criticar políticos y sus spots o prender el asador.
Al final del día, estoy satisfecho y considero igual de valioso jugar luchas con mi primito que salirme a platicar a la terraza con Edgar.
Disfruté bastante estas dos semanas y hice prácticamente lo que quise, se extrañan mucho alguns cosas( como a mi novia y dormir en mi propia cama) pero se aprecian otras.
La primer semana fuimos a un rancho en Jilotepec  y grabamos unos videos "de miedo". Igual y luego se los muestro.
El resto del tiempo estuve cuidando a mis primos y disfrutando a todos. El domingo, Edgar y yo nos fuimos en camión a su casa.
Platicamos sobre extraterrestres, el concepto de eternidad, la muerte y cosas de las que n puedes paltidcar con tu primo de 4 años.
Pero como decía, considero la convivencia con todos de igual valor.
El resto de la semana estuve en casa de Edgar y entrábamos a Omegle todas las noches, cenábamos Maruchan, dormíamos a las cuatro de la mañana y al despertar jugábamos PS3.
Cabe señalar que todos fueron muy corteses conmigo y qye Alin aunque nos dice maricas, donó un par de Maruchan a la causa y me dejó pasar un nivel el Racoon City.  Su novio, César sabe sobre videojuegos y películas y me hubiera gustado nacer en su época. Mi tía Sandra cocina bien rico.

Después, mi mamá y mis primiros pasaron por mi y fuimos a patinar en hielo ( Que macho eres, Willy) y ahora estamos en casa de Ale, la amiga de mi mamá cuya hija tiene leucemia y es bien linda y todo. Escribo esta entrada desde acá, en un sillón en la sala mientras vemos "El camino hacia El Dorado".
Que por cierto es una de mis películas favoritas.
Dormiremos una noche más aquí, hace frío... Pero podré con eso.
Aunque todos tienen sus detalles... quiero mucho a esta gente y realmente aprecio lo corteses qe son conmigo. Creo que estoy comenzando a encontrar el lado bueno de esta gente y sus cualidades individuales.
Voy a extrañarlos mucho.
A todos.

jueves, 29 de marzo de 2012

Querétaro

La verdad es que nunca salgo de mi casa, ni de la computadora/Kindle/iPod, la verdad es que casi nunca salgo de mi cerebro. Nunca me detengo a admirar todo esto.
Hoy, mi amigo Luis Flavio vino a comer a mi casa y después de un par de chistes de mi papá y de hablar con mi empleada doméstica sobre sus preferencias políticas, nos subimos a ver un par de cosas en internet.
Nos servimos un té y discutimos un rato. Vimos un video sobre una tragedia en San Salvador Atenco ( que pasó mientras yo estaba tal vez muy pequeño para opinar sobre eso) aquí está, por si no lo han visto: http://www.youtube.com/watch?v=iD-2cWc7bfg
Me puse una playera con símbolos chinos que no entiendo y salimos, sin rumbo alguno a caminar por la ciudad y a platicar con un buen rato( Tal vez valga la pena mencionar que teníamos que vernos con un par de amigos, que nos dejaron plantados o los dejamos plantados, no entiendo bien).
La ciudad se transformaba ante nuestros pies, cambiando de caras, de sonidos, de paisaje y hasta de clase social de banqueta en banqueta.
Eso es lo que realmente necesitaba.
The core of mans' spirit comes from new experiences. - Cristopher McCandless 
Querétaro es mucho mas hermoso de lo que todos creemos. No todo se trata de monumentales catedrales decoradas con hoja de oro. No todo es fuentes y monumentos, no todo es edificios coloniales o prehispánicos. La verdadera hermosura de esta ciudad, de este país y de Latinoamérica está en la gente. En la niña pobre, con su playera rota de Dora la Exploradora, sucia y raspada de sus manitas... te dice adiós con una sonrisa que ilumina toda la calle. Está, también, en el señor bonachón y un poco gordo que se reclina en su silla de CocaCola y se ríe junto con su compadre de algún chiste que sólo los mecánicos entienden.
La perfección de Querétaro se siente con el sufrir de tus talones y de tus pies, golpeteando con los baches y el camión con sus emanaciones de CO2 por las nubes ( literalmente) que ahoga a la gente en la esquina y aún así amar a esta ciudad. Amar su calles, sus letreros, sus paredes, sus banquetas... pero sobre todo a su gente.
Esta es la realidad mexicana. Si, somos pobres y muchos somos corruptos y negligentes. Si, también somos un poco desordenados y el mexicano promedio no está acostumbrado a cuidar del medio ambiente ni del prójimo. Pero somos felices, pero sonreímos, pero nos queremos, nos amamos. Pero somos uno.
No consumo muchos productos locales, prácticamente nada de mis objetos favoritos está hecho en México. 50% de mis vacaciones no dejan dinero en el país. No es mentira decir que soy un tonto y de cierto modo, un traidor.
Pero también lloro al ver a una anciana indígena estirar la mano para pedir dinero ( y gasté una buena parte de mi limitado ingreso en donaciones). También siento impotencia y ganas de golpear un colchón cuando me doy cuenta la situación en la que vivimos. También quiero hacer algo... y como tú... quiero cambiar el mundo, mi mundo.
A veces me duele aceptar que no podré hacer mucho... que las probabilidades de que mis acciones cambien la vida de los humanos, o por lo menos de los mexicanos rozan el suelo.
A veces la vida no tiene mucho sentido, a veces parece como que explotar todo el mundo de una buena vez no sería tan mala idea. A veces, tanta sangre, tantas lágrimas y tanto sudor no significan nada y se funden con el planeta demostrándonos los estúpida e insignificante que es la raza humana y justo en ese momento... La niña con la playera de Dora me sonríe mientras me alejo.
Cada persona con la que he hablado de esto me repite lo mismo: Ya no hay nada que hacer, resígnate y vive tu vida. Con ser un ciudadano que hace el bien, es suficiente. Cierro los ojos, respiro un poco, calmo el asma y esa respuesta no parece tan mala. Pero después, en la noche... o volteando a ver al mundo... no es suficiente.
No me llena ser feliz yo sólo, no soy completamente feliz.
Aún no se como, y tal vez lo descubra cuando ya esté allí... pero quiero y necesito hacer algo, por el bien de mi cerebro.
No se si bastará con unirme a un movimiento que comparta mis creencias...y luchar e incluso morir para defender el movimiento. No se si bastará con ser un líder, no sé si bastará con influenciar a la gente... para que todos hagamos algo. No sé con que bastará y algo me dice... que nada bastará.
No me importa si mi novia quisiera vivir en Estados Unidos, no me importa si mi primo daría la vida por regresar a Brasil. Yo amo a México... muy en el fondo de mi superficial apariencia. Yo sonrío de regreso a esta gente. Yo amo a Querétaro y quisiera vivir aquí mis últimos años de vida. Es muy probable que necesita conocer el mundo, visitar los cinco continentes... y regresar a México.. hacer lo que sea necesario y morir aquí... en México, en Querétaro... tranquilo en mi cama, tal vez mirando a la ventana y viendo como una niña,  esta vez mejor vestida y limpia, pero con la misma sonrisa perfecta y auténtica, me dice adiós.
Y yo cierro los ojos, lentamente. Y le digo adiós a Querétaro.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Alin

Escribo esta entrada por dos razones, hace no mucho tiempo fue el cumpleaños de alguien muy especial y básicamente, la génesis de este blog y la verdad no había tenido mucho tiempo para felicitarla.
Además, esta entrada es para aclamar el regreso de Lazy Weekends, la madre vieja pero sabia de este blog.
Gracias, Alin.
No se si lo saben pero tengo la familia más cool del mundo, mi primo Andrés es el mejor ninja del país, Ale baila, canta y habla mejor que nadie en Disney Channel, Emilio es todo un artista, Edgar es un genio, un hacker y la persona más cool con quince años. Pero no creo que haya mencionado a Alin en algún momento es mi prima más grande de ambas familias y siempre fue, es y seguirá siendo la líder de la bola de mocosos que somos y de adultos que seremos.
Normalmente, si tu prima tiene veinte años... esperas que esté 24/7 con su novio y que te trate a ti y a su hermano como verdadera basura... y eso es verdad... pero con Alin es sólo como el 1% del tiempo. El resto, nos está dando zapes o jugando con nosotros Call Of Duty.
Cuando se nos ocurrió hacer un videoblog, no se burló de mi ni nada... siguió con la idea.
Creo que no importa cuanto lo describa, no comprenderán que tan cool es Alin conmigo y con todos.
Felicidades por tu cumpleaños ( aunque sea como diezmil años después)
Gracias por traernos de regreso a Lazy Weekends y gracias por ser la persona mayor de edad más cool de la tierra ( Después de Lalito, claro)
Gracias, Alin.
Te quiere, Willy.

Receta de Gelatina

Vas a necesitar:
  1. Tres sobres de gelatina ( Uva, fresa y limón) que fuiste a comprar al oxxo a media tarde.
  2. El molde más inapropiado y grande que encuentres.
  3. Una ayudante que esté dispuesta a transmitirte sus conocimientos de hacer gelatina.
  4. Items que le robaste a tu novia toda la semana, pero que al final sólo te quedas con tres porque al otro día revisan estuches.
  5. Agua
  6. Mucha, mucha paciencia.
  7. Un acetato y un plumón para una breve y torpe carta.
Instrucciones:
Proceda a llegar del oxxo en sudadera ya pedir instrucciones desesperadas a su ayudante doméstica.
A continuación, entre en pánico y haga la gelatina de Uva primero.
Más tarde, reciba a sus mejores amigos que llegan a su casa inesperadamente. Platique con ellos toda la tarde y pierda el tiempo.
Para cuando sus amigos estén saliendo, ponga la gelatina de Limón. Ahora es el peor momento para agregar las cosas que robó, pero hágalo de todas maneras.
Ahora, haga la última porción de gelatina y déjela enfriar mientras checa miles de veces el refrigerador.
Escriba con el plumón en el acetato la carta más corta y tonta que cualquier regalo pudiera tener.
Proceda a doblar mal la carta y colocarla en el peor lugar al peor momento. Vacíe mal la gelatina, haga un desastre y prácticamente arruine todo.
Ahora, es un buen momento para llorar quedito y dar vueltas por toda la casa.
Agarre valor y intente reparar su estúpido error.
Ahora, mientras se cuaja la última capa escriba una entrada en su blog.
Al otro día, póngale plástico y métalo en una mochila vieja y fea.
Llegue nervioso a la escuela y póngalo en el lugar más evidente.
Ahora, deje que el calor de los alumnos derrita su gelatina hasta que quede como sopa.
Pero eso no importa, es el momento perfecto. Póngase nervioso y actúe raro por media hora. Este es el mejor momento posible para entregar la gelatina.
Después de entregarla con las manos sudorosas y la respiración asmática proceda a recibir un beso en la mejilla y la mejor carta escrita alguna vez por manos humanas.
Adicionalmente, y como super bonus, reciba una pulsera roja-rosa.
Listo, su gelatina está lista, ahora deje que ella sufra mucho y se ensucie las manos con el cochinero que hizo.
Gracias, y buen provecho.

domingo, 11 de marzo de 2012

De Semana Santa y el Verano

Perdón por no pelarlos estos días.
Están pasando muchas cosas y tengo muchos proyectos.
Y creo que no les había dicho, pero tengo novia :3
(Breve festejo)
Pues esta es una lista básica de mis proyectos más grandes:
- Este verano yo y mi primo Edgar vamos a hacer el ciclo Uberman. La verdad es que la idea de hacerlo en verano fue del buen Tona(tm) pero bueno.. finjamos que fue mi idea. Voy a llevar aquí un journal sobre lo que pienso y lo que me pasa durante el ciclo. Pero todavía falta para el verano.
-Acabé de leer Ready Player One... ( que por cierto, léanlo... es perfecto) y se me ocurrió la idea de programar algo, otra vez con Edgar porque es la única persona que sabe de computadoras Y está dispuesta a trabajar en otro de mis proyectos.
-Necesito ordenar mis pensamientos, darles forma por lo menos, o me voy a volver loco.
- Necesito salirme de aquí. Por lo menos tres días, o una semana. Aunque extrañe a mi novia y la comida civilizada. Siento que es necesario.
No planeo ninguna misión suicida ni nada, pero alejarme un rato... por lo menos.
Con un poco de arroz y frijoles, una cantimplora... un cuchillo y libros. Desde hace tiempo que tenía la idea, pero acabo de leer un libro...y entonces me dieron más ganas.
Eso es básicamente todo y los mantendré al tanto de todo lo que haga.

sábado, 3 de marzo de 2012

El último nivel.

Ya se me ocurrió algo.
Clasificaré las emociones humanas en niveles.

  1. Felicidad normal, plena, ordinaria. Mezcla de emociones que cabe en nuestra definición de cotidianidad y que genera bienestar y de vez en cuando una sonrisa. Es al nivel que llegas cuando descubres mucho dinero en tus bolsillos o llegas a tu casa a leer mientras tomas un té.
  2. Emociones positivas extraordinarias. Mezcla de emociones que sale de nuestra rutina y que cambia de cierta manera el curso de nuestro día. Es ese nivel al que llegas cuando tomas la mano de alguien que amas y así.
  3. Emociones fuertes. Mezcla de emociones tan fuerte que no se puede evitar reflejarlas. Es el nivel que se obtiene tirándose de un paracaídas o subiéndose a  una montaña rusa.
  4. Emociones que cambian la vida. Mezcla de emociones extremadamente fuertes que cambian el curso de la vida del individuo. Estas emociones son tan fuertes y trascendentes que pueden dejar secuelas en la persona. El nivel que se alcanza cuando te casas o algo por el estilo.
  5. El mítico nivel cinco. El ultimate ride.  Es la mezcla de emociones que ya no es una mezcla, es una sola emoción y sólo le llamo nivel cinco. Hay gente que dice que la alcanza con drogas, o hipnotismo... pero aún no lo sé. El chiste del nivel cinco es que es la experiencia de emociones humanas más "alta" por así decirlo que nuestro cerebro está diseñado para experimentar y que desborda las capacidades de asimilación. 
Como es de esperarse, cada mezcla de emociones es diferente y hasta me suena un poco tonto tratar de clasificarlas.
No sé como, pero voy a estar allí. Las drogas son muy arriesgadas y además tengo la esperanza de regresar al mundo real después ( con todas mis neuronas).
Se me antoja que pasaré mi vida buscando el nivel cinco, pero por ahora me conformo con los primeros tres.
Se me antoja también que mi idea de "regresar a la realidad después" no será posible, más bien creo que me quedaré allá... Porque el quinto nivel no es sólo un estadio de las emociones, es más bien como un lugar imaginario, como una realidad alterna. Tal vez, si regrese pero después de estar en el nivel cinco, la vida no me sabrá a nada y no tendrá caso.
A veces le tengo miedo al nivel cinco, pero a veces sólo no puedo parar de pensar en llegar allá.
Al final de la historia, hasta ahora... aún no sé ni cercanamente como se siente ni sé si cumplirá con mis expectativas.
Supongo que mi única opción es seguir en todo esto y esperar que en algún momento u otro en mi vida me tope con el nivel cinco y que sea tan perfecto como yo espero que sea.

jueves, 16 de febrero de 2012

El sentido

El otro día estaba sentado en mi banca mirando a la nada, era la última clase del día y podía callar casi por completo las voces del salón.
Lola, la chica que se sienta a mi izquierda ( que considero muy bonita e inteligente y otras cosas que tal vez mencione en otro post.) dijo algo sobre suicido, esa palabra se quedó dando vueltas en mi cabeza por un par de minutos y después, tuvo hijos, peor aún... tuvo cáncer.
¿Y si yo hiciera eso? Después de todo, si mueres sin pensarlo... entonces no importa, sólo dejas de sentir y ya. Esas son las desventajas de no creer en el cielo.
¿Y si todos muriéramos al mismo tiempo?
Imaginemos por un momento que algún asteroide que nunca pudimos detectar, o una nueva súper arma, o tal vez el universo se contrajo en un milésima de segundo... el caso es que todos desaparecimos, nuestras cosas, nuestros cerebros... todo.
¿Valió la pena? ¿La humanidad valió la pena? ¿Al final cual es el goal de la humanidad?
¿Saber más? ¿Ser más felices?
No lo creo, de verdad no creo que NADA de esto tenga una meta concreta.
Todo esto pensaba y meditaba, después... cuando regresé a estar 100% consciente de lo que estaba pasando estaba gritándole a un amigo y ya había corrido unos 75 metros.
Estuve contándole todo esto a mi amigo y después otras dos chicas se acercaron y me dio pena continuar con la platica.
¿Por qué? Porque no es la clase de conversación a la que una chica de tercero de secundaria y un poquititito superficial está acostumbrada. Pero bueno, basta de eso.
Creo que todos nacemos y vivimos aquí en la tierra, con sus complicadas personas y sus complicadas reglas porque podemos y porque estamos acostumbrados a hacerlo.
¿Saben? A veces sí creo en Dios, porque es difícil explicarme que la tendencia de los seres vivos sea replicarse... ¿Para que? existir no tiene realmente un chiste y sin embargo todos los seres vivos se reproducen. ¿Por qué están programados para eso?
No sé. Y copiando a los religiosos: Si algo no lo sé, la respuesta es Dios.
Después, regresé al salón de clases. La chica a mi izquierda (que por cierto me gusta) me preguntó si tenía algo y (después de verla a los ojos) terminé contándole. Me sentí como un gran tonto, explicando que acababa de salir corriendo sólo porque tuve una idea y quería contársela a mi amigo.
Después me sentí más tonto cuando me preguntó si hasta ahora me daba cuenta de todo esto.
Al final, todo este show puede tener chiste, supongo que tendré que vivir mucho más para encontrarlo.
Algún día, estaré sentado afuera de mi casa, mirando a la nada, estaré fumando un puro o algo por el estilo. Tal vez sólo tome té. Y alguien a mi lado dirá algo, que dará vueltas en mi cabeza por un par de minutos. Después esa idea tendrá hijos o aún peor, tendrá cáncer.
Al final me daré cuenta del sentido de todo esto, entonces poco a poco... dejaré caer la taza y la escucharé rompiéndose contra el piso. Más tarde me reclinaré en la silla, dejaré escapar la última bocanada de aire, cerraré los ojos lentamente y moriré.

domingo, 12 de febrero de 2012

De la tauromaquia.

Ahorita estuve leyendo un rato en twitter y descubrí que todos estaban discutiendo sobre la tauromaquia y lo mal que está.
Antes que nada sepan que no estoy a favor de todo esto, pero déjenme establecer mi punto.
Sí, es muy cruel matar ( y prácticamente torturar) toros por diversión. Sí, está mal... esto SÍ DEBE PARAR.
Pero creo que no es un tema urgente de resolver, hay temas más importantes en maltrato animal.
¿Cuántos toros se matan al año en plazas de toros? La verdad es que no tengo mucha idea pero son 12000 anuales en Francia y España y puedo asegurarles que el número en el mundo no pasa de 30000.
También puedo asegurarles que las mascotas que mueren de hambre o malos cuidados son más de treinta mil.
¿Cuántos animales son sacados de su hábitat natural y llevados a vivir como mascotas en las ciudades?
La tauromaquia si merece la atención de los activistas y de los medios, pero hay problemas de maltrato animal que considero más importantes.
O mejor aún, preocuparnos en problemas más urgentes y que conciernen a los humanos. ¿Es más cruel matar a un toro con espadas que a una mujer a pedradas?
Sólo digo que hay miles de cosas más importantes que resolver en nuestra sociedad actual.
Creo que aún que la tauromaquia es un tema relevante, necesitamos ordenar nuestras prioridades.

viernes, 10 de febrero de 2012

Hello Kitty

Hola Kitty.
Hoy fui a una fiestecilla de bebés... sí ¿Qué es más cool que tener quince y usar tu viernes en una fiesta infantil de Hello Kitty? Nada señores, nada.
La verdad es que todo esto de las fiestas infantiles es algo que estaba quedando fuera de mi memoria. Si han tenido la mala suerte de no haber asistido a una recientemente les recordaré brevemente:
Un salón, relativamente pequeño y con una de esas jaulas de juegos de varios pisos que más tarde se convierte en un castillo, en la base militar , en un barco, en una nave espacial o en la guarida de la mafia.
Las madres, ( en esta ocasión de clase muy alta) llegan con sus carriolas importadas y sus bolsas de marca. Una a una toman asiento jerárquicamente y el pequeño que puede llamarse Pablo o tal vez tenga algún nombre en hebreo les jala el vestido. La madre, trata de callarlo con un "sí, sí hijo... haz lo que quieras"... Y después se quejará porque el pequeño si hizo lo que quizo.
Los niños corren alrededor de la gran jaula y colman de gritos el lugar. Dan vueltas y vueltas y eventualmente uno o dos se parten la madre.
Las madres chismorrean sobre la vecina o la prima de una amiga, después presumen los logros empresariales de sus maridos y al final, cuando se cagan lo suficiente se ponen a presumir cuantas veces van al Spa a la semana.

Que fácil es ser bebé, tus preocupaciones ( además de comer, beber, cagar y dormir) son sólo conseguir más dulces y que tu mami te compre el nuevo Max Steel ( O Ben 10 o lo que carajos esté de moda ahorita).
Los niños y las niñas son iguales en la jaula de juegos. Nadie ve con ojos de amor a nadie, si hay problemas se arreglan a golpes y mordidas y al final, después de un extenso regaño de las madres, todos son amigos otra vez.
Después, llegan l@s animadores e invitan a todos a hacer burbujas o a hacer antifaces o a "pintarse la carita" de Batman o de alguna princesa.  Algún rebelde hace su campaña anti-animadores y le hecha un chorote a los niñitos más pequeños sobre que la diversión la hacen ellos y no las malditas animadoras feas. (Sí, ese era yo).
Al principio, convertía el movimiento anti-animadores en un movimiento de "dulces para todos", los dulces nos pertenecían a todos y como cada quién tenía sus gustos, habría dulces para los gustos de todos, los dulces como el duvalín y otros populares serían contados y repartidos por igual. Me amaban.
Después evolucionaba, me volvía un tirano y me aliaba con los otros líderes, les hacía creer que ellos eran los que mandaban y los mandaba a los pisos de abajo , a la alberca de pelotas o a buscar más dulces. Escogía a las dos o tres niñitas más bonitas y las traía conmigo. Me empezaba a guardar los mejores dulces para mí y mis chicas. Después escogía a mis mejores hombres y los mandaba buscar las cajas de dulce que estaban en algún lado.
Al final,  alguno de los niñitos ( que seguramente se había enamorado de alguna de mis ñiñitas) se quejaba de que me estaba quedando los mejores ducles y forjaba su movimiento anti-Willy, me atacaban y  nos perseguían, me quedaba con las chcias y con los pocos amigos que me restaban y todos juntos nos ibamos a una esquina, a ser prófugos de la justicia, a ser malotes. Luego, mi mamá llegaba por mí o decidía que era hora de irnos. Me llevaba mi selección preferida de dulces y le daba un beso en la mejilla a la chica que más me gustó. Después continuaba siendo verdaderamente feliz.

¿Que carajos pasó? Cerré los ojos por un segundo, y este miércoles cumplí quince años.

miércoles, 25 de enero de 2012

1000 views

Escribo esta entrada como milestone de que llegué a las mil views. Traté de mantener esto en relativo secreto y de compartirlo a gente responsable. De repente cuando tenía algo importante que decir hasta lo ponía en Facebook. Prometo permanecer Zombie Minded como un santuario lo más privado posible para las letras y para mí y todos mis alter egos. Prometo dejar de compartir a lo tonto este lugar. 1000 views no es algo que celebrar, significa que fallé en mi intento de mantener esto privado.
Por el otro lado, me agrada que la gente lo comparta y así ( con sus límites, claro).
De todas maneras, gracias...